El Futuro que nunca fue...

Actualizado: 22 oct 2021

¿Saben qué es lo que más me está costando del duelo de haber perdido a Alexis? El pensar constantemente en el futuro que nunca fue y nunca será y además que nadie me ayuda a validar esta perdida de un futuro que existe solo en mi imaginación pero que para mí era tan real. Yo tenía en mi mente y vivía mi vida inconsciente proyectando un futuro perfecto para mi familia. Mi familia formada por mi esposo y mis dos niños. Mis dos regalos que me había dado Dios y que en mi mente los veía crecer con el paso del tiempo. Me los imaginaba a los dos hermanos jugando, aprendiendo, experimentando, siendo cómplices en la vida, acompañándose en los momentos difíciles y celebrando juntos los triunfos y yo, con mis dos hijos, Marcelo y Alexis, caminando por la vida viéndolos crecer y convertirse en hombres.


¿Pero qué pasa? De repente este futuro se ve desgarrado por la realidad, la realidad de vivir una lucha para vencer la enfermedad más mortal de todas. ¿porque nadie me aviso que Alexis podía tener cancer? ¿porqué nadie me dijo que íbamos a luchar hasta el último aliento para que se salvara pero, que nada de lo que hiciéramos sería suficiente porque Alexis iba a partir de este mundo? ¿porque nadie me explicó lo difícil que sería aceptar que el futuro que tanto había planeado en mi mente y que tanto anhelaba incluiría solo un hijo cuando yo era mamá de dos? ¿porque nadie me enseño a sufrir, a vivir el miedo de perder a Alexis y a entender que la vida puede cambiar en un segundo y desgarrarte el corazón? ¿Porque nadie me dijo que no volvería a ver los hermosos ojos de Alexis enfocarse en los míos para después oír "Mami" con amor en su voz?


No, nadie me enseñó, y de repente tengo que olvidar ese futuro que me hacía tan feliz, borrarlo de mi mente para hacer uno nuevo, para volver a buscar mi identidad porque la persona que era antes ya no la encuentro, también murió cuando Alexis se fue de esta dimensión y ahora, me topo con que tengo que crear una nueva identidad con un nuevo futuro y lograr todo esto con el corazón desgarrado.


Pero ¿qué crees? ese es el camino del sufrimiento, anhelas que llegue el día en que puedas entender que ese futuro que ya no fue ya no será y te ves forzada a crear uno nuevo, con lo que tienes y ese nuevo Yo, tiene que ser más fuerte porque de lo contrario se queda esperando ese futuro que nunca es y se pierde en una identidad que se murió.


Es entonces cuando das gracias a tu maestro, a Alexis, por haberte dado tiempo de digerir la realidad, de poco a poco ayudarte a sentir el miedo por la muerte que tanto niegas pero que sabes que es una posibilidad y a aferrarte a la fe de que los milagros existen pero y ¿dónde está el mío? Es lo que le preguntaba a Dios una y otra vez cuando me dieron la noticia de que ya no había nada que los doctores podían hacer por Alexis y que teníamos que esperar su muerte. Pero ¿qué crees? cuando lo perdí, me di cuenta que mi milagro si llegó. Mi milagro fue Alexis, mi guerrero que despertaba todas las mañanas con nauseas pero siempre con una sonrisa y con ganas de comerse la vida a puños, de jugar con su hermano, de darme amor incondicional y enseñarme que cada día es especial, que cada día hay algo que aprender y agradecer y a nunca darse por vencido. Mi niño con la sonrisa más cálida y hermosa que derretía a cualquiera, mi guerrero incansable que incluso con su partida me ayuda a voltear a ver el cielo y ver belleza, a sentir el aire y sentir libertad y a despertar cuando vivía dormida. A despertar a la belleza de la vida, de la naturaleza, del amor y sé que tendré que crear un nuevo futuro, un futuro sin él, pero que también gracias a él, estará llenó de bendiciones, de amor, de belleza, de grandeza y de felicidad. Hoy no sé cual será mi futuro, pero si sé que Alexis fue la más grande bendición que Dios pudo haberme dado y prestado y honraré su memoria lo mejor que mi ser me lo permita. Gracias Dios por Alexis y gracias Alexis por haberme escogido como mamá. Te amo por siempre.



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