El duelo es el precio que pagamos por amar...

Ufff que año... pienso en el pasado y me dan ganas de llorar, de gritar a los cuatro vientos ¿qué demonios fue de mi vida? ¿dónde se quedó? ¿qué pasó? ¿Dónde su fue el 2021? ¿Dónde esta Alexis?


Y me siento atorada porque el 2021 fue el año en que te perdí. Y ahora sentada frente a mi computadora el 1º de enero de 2022, sin poder dormir, sin querer dormir porque no quiero soltar el 2021, no quiero soltar tu recuerdo, ni el año en que aún te tenía junto a mí. El año en el que escuchaba tu risa, tu hermosa voz pronunciar "¿mami dónde estas?" y el año en el que veía tu cara iluminarse cuando me veías. En el 2021 fue cuando me decías que me extrañabas mucho cuando salía un momento al parque a respirar para agarrar fuerzas y el año cuando te abrazaste a mi pierna y me volteaste a ver para decirme "Te amo mami." ¿Dónde quedó ese año? Ya en el pasado junto con tu recuerdo y tu presencia en este mundo, y me rehúso a soltarlo, a cambiar de año sin ti. Pero oh sorpresa, el tiempo pasa sin que pueda controlarlo, se me escapa junto con tu presencia pero me quedo con tu luz. Me quedo con un sufrimiento interno tan grande que fue el precio que estoy pagando por amarte, por amarte más que a mi alma, más que a mi vida y siento morir, ya que tu te fuiste y yo ¿dónde quedé? Y yo sigo aquí, sin ti, pero me quedó el amor. Un amor tan inmenso que no sé ni como sentirlo, ni como expresarlo, ni como actuarlo o concientizarlo. Me paralizo al sentir tal amor, pero sin tenerte, sin verte, sin sentirte y siento el amor y sé que tu eres ese amor que estas en mí, que llena mi corazón y me paraliza.


Alexis, regresé a nuestra casa y no estas. Y sigo, como zombie pero sigo, sigo existiendo, sigo haciendo, sigo planeando y proyectando el futuro y sigo creciendo. Regresé y creo que no siento porque lo que antes sentía se murió y ahora siento algo mucho más grande que no encuentra como salir, ni encuentro las palabras para expresarlo o demostrarlo y me quedo pasmada en la vida, en el tiempo, en el espacio y mientras yo me pasmo, el tiempo corre, no se detiene y empieza un año nuevo: 2022. Un año limpio y lleno de posibilidades, de oportunidades, de aventuras, y de riesgos que puedo tomar pero estoy pasmada en el abismo del duelo pero, gracias a ti, un duelo con mucha luz, un duelo con propósito y escojo sufrir para enfrentar el miedo, el dolor de no tenerte, de tener que volver a empezar y reinventarme, porque si que duele dejar morir a la persona que eras, porque al morir tú, Alexis, mi identidad se fue contigo y duele tener que hacer otra, construir una nueva Daniela pero creo que con cualidades más profundas, más auténticas y más conscientes...


Como huimos del miedo y del dolor y preferimos no sentirlo ¿no? pero ahora, estoy descubriendo que es ahí, en la valentía de sentir y enfrentar este dolor, de darle la cara a nuestros temores, a nuestros demonios, es ahí donde nos encontramos realmente... Si somos valientes por unos instantes, habrá valido la pena por el resto de nuestra vida, sentir aquello que ocultamos, que enterramos en lo más profundo de nuestro ser, lo que enmascaramos con tanta elegancia que el simple hecho de pensar en sentirlo nos aterra y nos hace aferrarnos a una realidad filtrada por el mismo miedo. Que difícil es sentir... Pero tu mi chiquito, tú Alexis, me enseñaste el significado de la valentía, y ahora he decidido, gracias a ti, ser valiente y hoy, decido sentir y me duele hasta el alma, sufro en silencio y el corazón me estalla de dolor y de amor al mismo tiempo, amor por ti Alexis, por Marcelo y por mí. Este año tengo muy claro mi propósito y es tan claro que me aterra, y es tan claro que no sé por donde empezar, ni como empezar o quizá ya empecé... Creo que si, ya empecé y camino hacia él con certeza en mi interior pero incertidumbre en mis pisadas y es tan claro que me aterra porque es tan simple pero tan vasto e interno y multidimensional que necesito de tu guía Alexis y sé, que caminas a mi lado, porque te siento y cierro los ojos y te veo. Te veo junto a mi y entonces confío en que caminaré hacia donde tengo que ir por que solo te voy a seguir, seguir mi intuición, dejar de lado a la mente, al análisis exhaustivo y decido solo actuar, no pensar sino hacer, acción, movimiento es lo que nos lleva hacia donde tenemos que llegar. Y mi propósito es tan claro que este año solo debo "Recordar quien realmente soy."


Gracias 2021, por haberme dado la oportunidad de vivir junto al guerrero más bondadoso que he conocido y conoceré jamás, al niño lleno de luz que ilumina mi corazón, por darme la oportunidad de conocer a mi maestro en esta vida y de las que siguen y por ayudarme a entender que el duelo es el precio que debo pagar por amar a Alexis con este sentimiento tan puro, tan real y transcendente, que es lo que me conecta a su alma, a su luz y a su corazón.


Hoy 1º de enero de 2022, entiendo que el amor siempre va a pesar más que el dolor. Decido retomar lo mejor del 2021, llevarlo conmigo y seguir adelante... lo integro, y ahora Alexis está en mí y yo en él, lo llevo conmigo y va a resonar para siempre dentro de mi. Tenerlo adentro es el más grande regalo que el universo me ha podido dar, y hoy, Alexis me inspira para vivir y aunque pasmada en este momento, sé que podré reintegrarme al río de la vida... y pagar el precio. Porque hoy, entiendo que el duelo de perder a Alexis es el precio que pago por amarlo y lo vale 1 millón de veces…




1198 visualizaciones5 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo